Unos tacos y una idea llamada Kolonus

La noche en que empezó todo
En mayo de 2013, unos tacos llegaron a la entrada de un residencial en Monterrey. A la casa nunca llegaron.
Francisco Macedo estaba cenando con unos amigos cuando, después de un buen rato esperando, decidieron llamar para preguntar por la orden. El repartidor sí había ido. Incluso había llegado hasta la caseta. El problema fue que nunca pudo pasar.
En ese momento autorizar una visita podía significar encontrar el teléfono del residente, llamarle, esperar que contestara y confirmar con el guardia que la persona que estaba afuera podía entrar.
Esa noche Francisco se quedó sin tacos.
Lo curioso es que Humberto de León llevaba tiempo hablándole justamente de eso.
Francisco y Humberto ya habían sido socios en un emprendimiento anterior y tenían ganas de volver a construir algo juntos. Humberto estaba convencido de que había una oportunidad grande en la administración de condominios.
Francisco no veía un problema lo suficientemente grande como para construir una empresa alrededor de él.
Hasta que le tocó vivirlo otra vez.
Meses después llegó como visita a otro residencial. Nadie había avisado que iba a llegar y los guardias no lograban localizar a la persona que visitaba. Esta vez era Francisco quien estaba esperando del otro lado de la caseta.
Ahí entendió a Humberto.
El problema era más grande que una caseta
Y cuando empezaron a mirar con atención lo que sucedía dentro de un condominio, la conversación dejó de ser solamente sobre quién podía o no entrar.
Había administradores llevando cuentas y operación, mesas directivas tomando decisiones, residentes intentando mantenerse al tanto de lo que sucedía y guardias haciendo malabares desde una caseta para que todo siguiera funcionando.
Había algo que construir ahí.
De Ocirix a Kolonus
A la historia se sumó Ángel Ortiz. Los tres venían del mundo corporativo regiomontano.
Ángel fue quien convirtió la idea en un producto real, construyendo la primera versión funcional de Kolonus y aportando la capacidad técnica para hacerlo posible.
Francisco, Humberto y Ángel se convirtieron en el equipo fundador.

En 2015 comenzaron a construir y lanzaron Ocirix al mercado.
Ese fue nuestro primer nombre y también las primeras versiones de lo que queríamos construir. Empezamos haciendo software para la administración de comunidades, residentes, áreas comunes y accesos. Con el tiempo fuimos escuchando a nuestro mercado y a nuestros usuarios y el producto fue tomando forma y, al mismo tiempo, pasamos de llamarnos Ocirix a Kolonus.
Más de diez años después
Hoy operamos en toda Latinoamérica y seguimos construyendo Kolonus cerca de quienes lo usan.
Porque después de todos estos años hay algo que entendemos mucho mejor. Un condominio se ve muy distinto dependiendo de dónde estés parado.
Desde la administración, desde una mesa directiva, desde la casa de un residente o desde una caseta.
Y queremos que Kolonus pueda entender todos esos lugares.
Han pasado más de diez años desde aquella noche en Monterrey. Kolonus se parece muy poco a lo que alguna vez fue Ocirix y seguramente dentro de diez años volverá a ser diferente.
Eso nos emociona.
Porque significa que todavía quedan cosas por entender, oportunidades para seguir mejorando el producto y mejores maneras de hacer las cosas.
Después de todo, así comenzó esta historia.
Con algo que parecía tan pequeño como unos tacos que nunca pasaron de la caseta.
